domingo, 23 de febrero de 2025
“Tenemos tres importantes derechos: El derecho a equivocarnos. El derecho a cambiar de opinión y el derecho a irnos si decidimos. Conviene ejercerlos sin vacilar cuando sea necesario”. - Humberto Maturana- Sin equivocaciones, estaríamos condenados a una eterna repetición de lo mismo. Cuando el error se entiende como un derecho y no algo a evitar, conectamos con todas las posibilidades que pueden existir ante cada situación, y estamos abiertos al aprendizaje en su máximo sentido. - Cambiar de opinión; significa la libertad de experimentarse en distintas posiciones, practicar las diferentes ideas que puedo tener, conectar con lo que siento en cada una de ellas y, así, conocer en profundidad aquello que pienso, digo y soy. Si no estuviese permitido cambiar de opinión, estaríamos atados a algo que hemos dicho en algún momento específico por el resto de nuestra vida, negando los cambios y vaivenes en nuestra manera de ver y estar en el mundo. Para crecer, para moverse de un espacio de respeto al otro, es necesario no sentirse dueño de la verdad ni aferrarse a una idea que alguna vez defendimos. - Irse sin que nadie se ofenda. “La convivencia no debe ser una cárcel”, por eso poder irse es una condición básica para que podamos sentirnos seguros allá donde estemos. Nacemos con la habilidad de percibir el ambiente emocional que nos rodea, lo cual es imprescindible para asegurar nuestra supervivencia. Pero a base de desconectarnos con nuestras sensaciones, vamos perdiendo esa capacidad instintiva hasta tal punto en que no somos capaces, muchas veces, de protegernos en situaciones básicas en las que deberíamos, sencillamente, levantarnos e irnos. ¡Somos la única especie a la que nos ocurre esto!.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario