️ Ritual de Protección Sencillo
Este ritual de protección es una herramienta sencilla para reconectar contigo, soltar energías que no te pertenecen y fortalecer tu espacio personal. Usa objetos cotidianos con intención y enfócate en lo más importante: tu bienestar.
Antes de todo, me alejo del ruido,
respiro, vuelvo a mi centro.
Este espacio es mío. Este es mi momento.
Acerco sólo lo básico:
- Una vela blanca (luz, fuego)
️ - Un puñito de sal en grano (protección, tierra)
️ - Un poco de agua viva (lluvia, luna, grifo… lo que sientas correcto)
️ - Incienso (romero, sándalo, lo que me llame)
- Algo mío: piedra, anillo, dije… no importa el objeto, importa la energía
Con calma hago un círculo con la sal.
No para atrapar nada, sino para marcar el límite entre lo que es mío y lo que no.
Enciendo la vela.
Miro la llama, la dejo hablar.
No le pido, me conecto.
Visualizo la luz envolviéndome con su calor, no se ve pero se siente.
Y conjuro:
"Todo lo que no es para mí, se disuelve.
Todo lo que vibra bajo, rebota.
Estoy completa. Estoy resguardada.
Mi sombra y mi luz caminan juntas."
Bendigo el agua con intención:
"Limpia mi energía.
Llevate lo ajeno, lo pesado, lo vencido."
Me paso un poco por la nuca, el pecho, las manos… donde lo sienta.
Tomo mi amuleto y lo cargo con todo eso. No le explico, solo lo conecto:
"Eres parte de mí.
Cuándo me olvide, recuerdame.
Cuándo me pierda, guiame."
Cierro el ritual cuando lo sienta completo.
Agradezco. No con palabras vacías, con alma.
Apago la vela si es momento, o la dejo consumirse si todavía hay fuego que tiene algo que decir.
La sal y el agua las devuelvo, siempre con respeto.
Ahora...
Me siento más yo.
Más entera.
Más protegida, no porqué me defienda… sino porque estoy en mí.
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